Vida después de la muerte

Pues no, amigo lector, en esta ocasión no le voy a hablar de reencarnación, eso lo dejamos para después; sin embargo, le aseguro SÏ existe la vida después de la muerte. Existe la manera de seguir viviendo -relativamente- después de que la santa muerte (que por cierto, no tiene nada de santa) nos arrebata la posibilidad de ver la luz del día. ¿Por qué digo esto?
Por la posibilidad de seguir presentes en otras personas por medio de la donación de órganos.
Así es, en nuestro país carecemos de la cultura de la donación de órganos y eso priva de vitalidad a muchas personas que ocupan parte de lo que un difunto ya no necesita.
Pero creo necesitamos asimilar la idea básica: ¿Para qué quiere un muerto sus tejidos que sólo servirán para alimentar a los cochinos gusanos?
 
Fíjese usted, por paro cardiaco se pueden donar tejidos como: hueso, piel, córneas, tendones, válvulas cardiacas, cartílago y vasos sanguíneos arteriales y venosos.
Por muerte cerebral se pueden donar: corazón, pulmón, hígado, riñones, intestino, páncreas y los tejidos mencionados anteriormente.

En vida se puede donar segmento de pulmón, de hígado, de páncreas e intestino; además riñón y médula ósea.

¡¡¡Cuántas vidas se pueden salvar si todos comprendiéramos la importancia de no llevarnos a la tumba todos estos tejidos y órganos!!!

Pero lo verdaderamente mágico aquí es la promesa de seguir vivos después de muertos. Imagínese uste el plecer de saber que, por ejemplo, un familiar nuestro donó su nervio óptico y poder ver a esa persona a quien fue donado y apreciar en sus ojos la magia de la generosidad y saber que esa mirada sana tiene un pedacito de ese familiar que ya no está con vida. O imagínese que el corazón donado dio vida no sólo a esa persona que lo necesitaba; sino que permitió que ese ser querido tenga todavía vitalidad en otro cuerpo.

Pero la donación de órganos no es sólo el resultado de los avances científicos y el personal médico que merece todo nuestro reconocimiento. Lo principal para que se de este "milagro", es la generosidad de la gente que regala aquello que no necesita.

¿Quiere donar óganos después de muerto? Platique con tus seres queridos y dígales que está a favor de este movimiento altruísta. Ya que es, hasta el momento, la forma más objetiva, caritativa y simple, de seguir vivo después de muerto.

Regularmente, los médicos que atienden a una persona recién muerta, preguntan a sus familiares sobre la posibilidad de donar un órgano, entonces, tenemos la posibilidad de elegir entre darle vida a los gusanos o darle vida a un ser humano.

Tleluz

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Una respuesta a Vida después de la muerte

  1. patricia maria dijo:

    Estoy totalmente de acuerdo contigo, creo que los dos estamos consientes de que nuestro deseo es donar nuestros organos al morir, seria hermoso que mis ojos  pudieran ayudar a ver a otra persona que no sabe lo hermoso de este mundo, que mi corazón pudiera alargarle la vida a alguien que ya estaba desauceado, etc. En fin ojalà nuestra sociedad se concientizara que lo que queda despues de que uno muere es solo un cuerpo inerte y que es mejor que alguien pueda hacer uso de las partes que aun sirvan a que se lo coman los gusanos.

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